Estatutos actuales

Los actuales estatutos de nuestra Cofradía fueron a aprobados el 2 de septiembre de 1991 como consecuencia de la reforma del código de derecho canónico aprobado por el Papa Juan Pablo II.

Durante los 451 años de historia de nuestra Cofradía se han sucedido numerosas reformas del Estatuto. Los primeros estatutos conocidos datan de 1567 y previsiblemente corresponden a su fundación.

El 11 de enero de 1750 se aprueba una reforma del estatuto que es ampliada en 1757.

En 1843 se  reforman de nuevo los estatutos las cuales, fueron aprobadas por el Obispado el 11 de julio de 1854, en ellas,  aparecen dos grandes novedades, la primera, la admisión de mujeres en la Cofradía una vez desaparecidos los gremios, y la segunda, la imposición de una contribución de ingreso y una cuota anual para paliar el déficit ocasionado por la desaparición del gremio de roperos.

Tras la casi extinción de la Cofradía, en sesión constituyente celebrada en Madrid el 30 de julio de 1934 se acuerda refundar la Cofradía, finalizada la guerra civil, se aprueban los nuevos estatutos en consonancia con las anteriores reglas, estos, fueron aprobados por la Junta de la Cofradía en 1941 y aprobados por el obispo de Madrid-Alcalá en 1951.

Proyecto de Reforma

Desde septiembre de 2017 una comisión formada por miembros de la Junta de Gobierno está llevando a cabo el “Proyecto de Reforma de Estatutos 2018”.

Este proyecto se encuentra ya en la fase final de redacción y en los próximos meses será presentado a la Junta de Gobierno para su visto bueno. Pasado el tramite e aprobación de la Junta se pasará a tramite de aprobación por parte del Consiliario de nuestra Cofradía D. Jose Luis Montes. Una vez obtenido el visto bueno del Consiliario se someterá a la aprobación de la Asamblea General. Aprobado por la Asamblea el nuevo Estatuto será presentado al Arzobispado para su entrada en vigor.

Los nuevo estatutos se han elaborado por diferentes motivos, el principal es subsanar las deficiencias que presentaba el anterior estatuto de 1991 y realizar un cambio de personalidad jurídica eclesiástica pasando de ser “asociación privada de fieles” a “asociación pública de fieles” conforme a lo establecido en el Código de Derecho Canónico. Además se refuerzan y detallan ampliamente las funciones de la Junta de Gobierno, las facultades de la Asamblea y se introduce una reforma del régimen electoral. En definitiva una reforma necesaria que tendrá un efecto positivo tanto en la Cofradía como en los miembros que la conforman.